El Banco Central descarta levantar el cepo para empresas y evita planes de refinanciación masiva
Santiago Bausili ratificó que no habrá cambios en las restricciones cambiarias para compañías ni medidas generales para deudores en mora.
El Banco Central de la República Argentina confirmó que no habrá cambios importantes en el corto plazo en el régimen cambiario para las empresas. Su presidente, Santiago Bausili, afirmó que la entidad se siente “cómoda” con el esquema actual y descartó flexibilizar el cepo corporativo.
Esto implica que las empresas seguirán sin acceso libre al dólar oficial para atesoramiento, aunque podrán operar en los mercados financieros. Según el BCRA, ya se normalizaron las operaciones de comercio exterior y el giro de utilidades recientes, lo que ayudaría a mejorar las condiciones para invertir.
Además, seguirá vigente la “restricción cruzada”, que obliga a elegir entre el mercado oficial y los financieros por un período determinado. El Central sostiene que esto no limita la operatoria en dólares, sino que ordena los canales de acceso.
La política cambiaria está atada al compromiso con el Fondo Monetario Internacional para fortalecer las reservas. En ese sentido, el organismo busca sostener la acumulación de divisas tras revisiones previas complicadas.
En cuanto al sistema financiero, el BCRA descartó medidas especiales para refinanciar deudas pese al aumento de la mora, especialmente en familias. Considera que los bancos tienen capacidad para absorber ese deterioro sin riesgos sistémicos y que cada entidad debe gestionar sus créditos en situación irregular.
También se mantuvo sin definiciones el debate sobre créditos en dólares para quienes no generan ingresos en esa moneda, aunque no se descartaron cambios futuros una vez estabilizado el balance del Banco Central.
Por último, se confirmó la renovación del swap con China, vigente desde hace más de una década, y se ratificó una política de expansión monetaria muy gradual para evitar presiones sobre el tipo de cambio e inflación, en un contexto de recuperación económica aún débil.
