Cañadón Seco
Funcionaria de SER desacredita a Arias mientras impulsa a su esposo del PJ
Magdalena Paredes, cuestionó a Noelia Arias, candidata de SER en Cañadón Seco, mientras respalda a su esposo “Chicho” Galarza candidato por el PJ.
Sus declaraciones exponen una contradicción que incomoda al oficialismo y revela tensiones personales disfrazadas de opinión política. Comienza a calentarse la campaña en Cañadón Seco para elegir al sucesor de Jorge Soloaga en las elecciones de octubre.
Magdalena Paredes, secretaria técnica de Gestión Educativa del gobierno de Santa Cruz y referente de Zona Norte, sorprendió al desmarcarse públicamente de Noelia Arias, candidata de SER Santa Cruz, el mismo partido que la sostiene como funcionaria provincial.
En una entrevista concedida a una radio local, Paredes afirmó que Arias “no la representa” y que no se siente identificada con su proyecto. Pero lo que podría haber sido una diferencia ideológica se transforma en una evidente contradicción cuando se conoce que su apoyo está dirigido a su esposo, Chicho Galarza, candidato por el Partido Justicialista.
La funcionaria, que lleva más de tres décadas viviendo en Cañadón Seco, criticó a Arias por aparecer “solo en años electorales” y por no tener un compromiso sostenido con la comunidad. “En las dos anteriores candidaturas que perdió, no la vimos más”, dijo, en una frase que parece más una descarga personal que un análisis político.Además, acusó a Arias de haber “acompañado usurpaciones de viviendas junto a su esposo”, una afirmación grave que, lejos de aportar pruebas o contexto, se lanza como una sentencia sin sustento.
En lugar de debatir propuestas o modelos de gestión, Paredes opta por desacreditar desde lo anecdótico, en una postura que incomoda incluso dentro del oficialismo.Lo que queda en evidencia es una tensión que trasciende lo partidario. Paredes, funcionaria activa del gobierno de Claudio Vidal, desacredita a una candidata de su propio espacio mientras impulsa la campaña de su pareja por otro partido.
La “libertad de elección” que invoca no alcanza para justificar una incoherencia que erosiona la institucionalidad y expone una política de vínculos personales por encima de los proyectos colectivos.

