SANTA CRUZ
Se le juntó el ganado a Vidal
Una dura jornada de protestas se desarrolló esta mañana en Río Gallegos.
Por un lado, el Frente Sindical. Por el otro, los Policías Autoconvocados.Tal como sucedió en la última sesión, el Frente Sindical -que nuclea a los gremios de empleados públicos en la provincia- se manifestó esta mañana en las puertas de la Cámara de Diputados, en rechazo al tratamiento de la ley de Emergencia Económica.
En medio de un clima de extrema tensión, los representantes gremiales dialogaron con los diputados oficialistas e instaron "no sean funcionales".Dentro del edificio, el debate se desarrollaba casi a los gritos, con los sindicalistas pidiendo una reunión con los jefes de bloque para poder bajar el tono de la discusión.
Por fuera, los manifestantes arrojaban huevos contra la legislatura, tal como lo habían hecho dos semanas atrás en la sesión anterior.A un par de cuadras se encontraban los Policías Autoconvocados; un grupo de efectivos, retirados y familiares que montaron una carpa desde la medianoche frente a la Jefatura para visibilizar su reclamo por mejoras salariales para su sector.
La decisión fue tomada en asamblea, tras haber sido postergada, nuevamente, la reunión con el Jefe de Gabinete, Pedro Luxen.Marzo estaría cerrando con serias dificultades económicas para el gobierno provincial, con reclamos salariales por parte de los estatales y una oposición que no duda en hechar más leña al fuego: "faltan treinta mil millones de pesos para completar la masa salarial según un diputado opositor" declaró hoy Pedro Mansilla, titular de SOEM. Mientras tanto, el Secretario de Estado de Trabajo, Javier Aravena, aseguró que las paritarias no están pisadas, pero que "sería irresponsable ofrecer aumentos que luego no se puedan cumplir".
Nuevamente en la Cámara de Diputados, el presidente del bloque de SER, Santiago Aberastain, aseguró que no existe hoy un proyecto de ley de Emergencia Económica y que las alocuciones de los diputados son la garantía de que no se va a votar, en referencia al reclamo sindical, que exigía un manifiesto por escrito para llevar tranquilidad a los trabajadores.
En un marcado contexto de crisis, la tensión social sigue escalando y desde el gobierno no habría hasta el momento ninguna oferta que calme el reclamo de los estatales.

